El Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, instó el viernes 28 de mayo
en Rió de Janeiro a la comunidad internacional a "asumir el desafío
de salvar a la humanidad del capitalismo y la anti civilización".
Morales hizo esas reflexiones en su discurso en el III Foro Mundial de la Alianza
de las Civilizaciones que se celebra en Río de Janeiro con la presencia
de delegados gubernamentales y organizaciones internacionales de 160 naciones.
Dijo que así como desde hace 500 años los pueblos indígenas
del continente estuvieron en peligro de extinción "hoy el mundo
entero corre ese riesgo por el calentamiento global que sufre el planeta por
la acción de irracional que depreda el medio ambiente impulsada por algunas
potenciales mundiales".
El Primer Mandatario aseveró que si los ciudadanos del mundo no asumen
medidas urgentes en defensa de la tierra y del planeta puede precipitarse una
destrucción que acabe con la humanidad.
Señaló que las culturas originarias del continente siempre defendieron
a la naturaleza para "vivir bien y en armonía con los seres humanos
y la naturaleza con todos a fin de disfrutar de la vida y no acumular riquezas".
Anotó que es necesario promover una alianza de las civilizaciones que
acabe con las pretensiones hegemónicas de algunas naciones industrializadas
que buscan cambiar las culturas y civilizaciones e imponer sus prácticas
consumistas y mercantilistas".
"Quieren imponer decisiones con presiones sutiles o campañas mediáticas
para sumir a los ciudadanos en el consumismo, lo que significa fomentar la anticivilización
y no defender las culturas milenarias", indicó.
Expresó que esas prácticas persiguen ganancias y el lucro por
encima de los valores y "creen que una persona vale por lo que tiene y
no por lo que es e imponer el capital a las culturas y civilizaciones".
"Mercantilizan todo, atacan a los recursos naturales y humanos para imponer
patrones de consumo que alteren las culturas, los valores y la memoria de los
pueblos", reiteró.
Morales dijo que en este encuentro de civilizaciones todos deben tomar conciencia
de que "somos iguales y que no hay civilizados e incivilizados y que, contrariamente,
las diferencias deben ser valoradas y no ser objeto de discriminación".
"No habrá paz en el mundo si no hay una justicia social que respete
la vida y los seres humanos", afirmó el Jefe de Estado.
Agregó que la civilización "no se hace con guerras y balas
y con bases militares que agreden la soberanía y la democracia de los
pueblos".
Manifestó que los pueblos de América han soportado 500 años
de agresiones en los que pretendieron cambiar las culturas e imponer las propias
sin lograr su propósito, debido a la conciencia social y la fuerza de
los pueblos.
El Presidente recordó que las naciones europeas se construyeron con
el oro y la plata y otros recursos naturales de América, además
de la sangre de sus habitantes, pero no lograron su propósito de dominar
sus culturas. (ABI)
Rio de Janeiro, 28 de mayo de 2010.