COMUNICADO DE PRENSA
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
Campaña internacional para despenalizar el masticado de hojas de coca
El 2009, el Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, envió una carta
al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, en la cual el Gobierno
del Estado Plurinacional de Bolivia propone modificar el artículo 49,
incisos 1 c) y 2 e) de la Convención Única sobre Estupefacientes
de 1961, modificada por el Protocolo de 1972[1]. Los incisos afirman que "la
masticación de la hoja de coca quedará prohibida dentro de los
veinticinco años siguientes a la entrada en vigor de la presente Convención
conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 41", y que
cualquiera de las Partes de la Convención Única podrá reservarse
el derecho a permitir temporalmente el masticado de la hoja de coca dentro de
sus territorios, estando sujeta a cumplir con la restricción establecida
en el párrafo 2 e), vale decir que la practica será tolerada por
un período de no más de 25 años.
Actualmente, el acullico es practicado por millones de personas en Bolivia,
y otros países de la región andina. El masticado de la hoja de
coca se encuentra íntimamente ligado a nuestra historia e identidad cultural,
es parte de las prácticas socioculturales y de los rituales de los pueblos
indígenas.
El objetivo de la propuesta boliviana de enmienda a la Convención Única
es eliminar la obligación de prohibir el masticado de la hoja de coca
para permitir que aquellos países donde hay evidencia de esta antigua
tradición cultural y religiosa preserven su propia práctica indígena
milenaria y cultural, puesto que no causa ningún daño a la salud
de las personas, ni ningún otro tipo de trastorno o adicción.
La Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia declara la hoja de
coca como parte del patrimonio cultural de la nación y la biodiversidad.
Si la propuesta boliviana de enmienda fuera acordada, esta no implica aceptar
ni promover el libre cultivo de la hoja de coca, en conformidad a las obligaciones
del país con la Convención Única. De hecho, Bolivia seguirá
teniendo un compromiso firme e inequívoco con la lucha contra el tráfico
de drogas como siempre lo ha tenido, dentro del marco del principio de las responsabilidades
comunes pero diferenciadas y de las capacidades respectivas.
La propuesta de enmienda tampoco supone una producción irrestricta e
ilimitada para el uso tradicional lícito de la hoja de coca al que se
refiere el artículo 14 (2) de la Convención de 1988; por esta
razón y para ir ajustando los niveles de producción a los niveles
de consumo tradicional, en ese sentido se viene desarrollando el "Estudio
Integral de la hoja de coca en Bolivia" y de acuerdo a los compromisos
de Bolivia con la Convención Única, el Gobierno está trabajando
para reducir el excedente de la producción de hoja de coca.
El planteamiento boliviano ha tenido tres objeciones formales por parte de
Colombia, Egipto y Macedonia, pero a raíz de la acción inmediata
de la Cancillería boliviana, así como de sus Embajadas y Misiones
Permanentes, se pudo explicar el sentido y el objetivo de la propuesta, logrando
que esas tres objeciones sean levantadas.
El Ministro de Relaciones Exteriores Emb. David Choquehuanca Céspedes
inició una gira por algunos países de Europa, para explicar la
propuesta del Estado Plurinacional de Bolivia. La gira que comenzó en
España y continúa por Francia, Bélgica y Reino Unido, busca
la compresión y el apoyo de estos países a la propuesta boliviana
para corregir un error histórico y poner fin a la injusta penalización
del masticado de la hoja de coca y a la criminalización de quienes lo
practican.
El Jefe de la Diplomacia boliviana hará énfasis en que la hoja
de coca en su estado natural no es droga y que la propuesta de enmienda no causará
ningún cambio en la legislación interna actual de los Estados
partes de la Convención, solo permitirá que países como
Bolivia, mantengan esta práctica milenaria sin que sus ciudadanos sean
calificados como infractores de las normas internacionales.
De igual manera, se presentará al apoyo manifestado al respeto de las
prácticas tradicionales y culturales como el masticado de la hoja de
coca por foros internacionales como la Cumbre de América del Sur-África
(ASA), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Alianza Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Mercado Común del
Sur (MERCOSUR) y el Movimiento de Países No Alineados.
El Estado Plurinacional de Bolivia, a través de estas gestiones realiza
un llamado y apela a la comprensión de la comunidad internacional planteándole
la oportunidad histórica para corregir un error con respecto al masticado
de la hoja de coca con la eliminación de los incisos 1 c) y 2 e) del
artículo 49 de la Convención Única. Esta acción
devolverá la dignidad y el derecho a las personas que consumen la hoja
de coca para usos tradicionales y medicinales de ejercer legalmente esta práctica
cultural e inofensiva. Por lo tanto, un acuerdo positivo sobre la propuesta
de enmienda de Bolivia fortalecerá la Convención Única
puesto que una norma que corrige sus errores se fortalece en su aplicación.
La Paz , enero de 2011
[1] Bolivia ha ratificado la Convención Única
sobre Estupefacientes de 1961, modificada por el Protocolo de 1972